Después de unos cuantos meses, el banco ejecuta una posesión de la propiedad y se convierte en una casa de reposición bancaria. Los inversionistas con experiencia que están al tanto del proceso que ocurre durante la reposesión de una casa mejor conocida como el período de pre-reposesión, se aprovechan de esto ya que es el período donde los actuales dueños de la casa pueden vender la propiedad para evitar que su casa sea reposeida.
La posición de estos dueños les obliga a negociar de modo que ellos pueden salvar su crédito y el inversionista consigue un buen beneficio monetario a su favor. Una situación en la cual todos ganan.